Cómo dejar de sentirme culpable

¿Te sientes culpable cuando miras por ti? ¿Cada vez que dices que no a alguien aparece este sentimiento de culpabilidad y no sabes qué hacer con él?

Te cuento cuál es la razón por la que te sientes culpable y cómo puedes gestionar el sentimiento de culpabilidad.

Definición de “culpa” de uno de mis libros favoritos, el “Emocionario”. Y cito textualmente:

“CULPA: la culpa nos invade cuando creemos que hemos hecho algo malo. Es el termómetro de nuestros actos: nos indica qué consideramos bueno y qué no. Además, nos permite evaluar nuestro comportamiento.”

En esta corta y sencilla definición nos indica qué es lo que hace que sientas culpa.

¿Lo has encontrado? Estamos hablando de las creencias o, dicho de otro modo, lo que consideras malo y bueno. De algún modo, cuando tú te estás sintiendo culpable es porque en tu interior sientes que no estás haciendo algo bueno.

Sería muy interesante que te plantearas de dónde viene esa idea. ¿Crees que siempre debes estar disponible para otr@s? ¿Crees que otr@s no pueden apañárselas sol@s?

Si ya me conoces un poco, sabes que me gusta ir a lo práctico.

Te propongo que a partir de ahora, cada vez que te sientas culpable, hagas estas dos cosas.

  1. Cambiar en tu vocabulario la palabra “culpable” por “responsable”.

¿Verdad que el enfoque no es el mismo? Si te sientes culpable, solo hay dos papeles posibles: víctima y verdugo.

Si te sientes responsable, tienes el poder y la responsabilidad de tus actos. Plantéate al mismo tiempo si la responsabilidad también es de otr@.

Por ejemplo:

“Me siento culpable porque le he dicho que no puedo ayudar a mi hermano en su mudanza y por mi culpa tendrá que retrasarla dos días”.

“Es responsabilidad de mi hermano decir cuándo y cómo hace su mudanza y es mi responsabilidad decidir qué hago con mi tiempo”.

En la primera, todo son culpas hacia mí y no hay nadie más responsable de algo que no me corresponde.

En la segunda, me coloco en una posición adulta y entiendo que tengo derecho a decidir sobre mi tiempo y es mi responsabilidad; la de mi hermano es decidir cómo y con quién hace la mudanza. Podría pedir ayuda a otras personas o arreglárselas de otro modo.

Es importantísimo que entiendas que la CULPA NO SIRVE PARA NADA. Es decir, la función de la que siempre hablo y que toda emoción tiene es más bien la de seguir nuestros valores y creencias. O sea, ser coherentes. Pero tengo comprobado que la mayoría de las veces esos valores y creencias están desfasados en el tiempo.

Toca renovarlos, revisarlos y sentirnos acorde.

  1. Escribe en una libreta qué te hace sentir culpable.

Ejemplo: “no poder ir a buscar a l@s niñ@s al cole”. Y pregúntate: ¿de dónde viene esa creencia?

Ejemplo: “en mi casa siempre era mi madre la que me venía a buscar y jamás fallaba. Era la cuidadora de tod@s, disponible las 24 horas del día pasara lo que pasara”.

¿Entiendes cómo va?

La idea es que tú mism@ te des cuenta de si realmente tiene sentido AHORA para ti esta idea o prefieres que sea más flexible.

Si te interesa saber más sobre creencias, aquí tienes un post sobre ellas. Y, si quieres ver cómo empezar a decir que no, te dejo otro de mis posts favoritos.

Espero te haya servido y no dudes en compartirlo con aquellas personas a las que creas que les puede interesar.

Un abrazo y nos vemos en el siguiente artículo.

Mar de Borja
ecoutelamer@gmail.com

Mar de Borja es psicóloga holística y creativa por eso trabaja enfocada en esos espíritus libres que quieren encontrar la paz interior para disfrutar de la vida. Emprendedora, practicante de la meditación y amante de la naturaleza. Cree firmemente que todos tenemos derecho a ser plenamente felices y su misión es ayudarte a que sigas tu propio camino.

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